26 may 2010

La Diputambre
(Primer acto del Ruedo Ibérico)
En ocasiones personalidades fuera de lo común – ya sea consecuencia de su genialidad innata o rocambolesca excentricidad- concitan, en general, toda una plétora de sentimientos contrapuestos - que oscilan entre el sainete popular y el encomio enfervorecido-, llegando incluso a poner el santo en el cielo de aquellos incontrovertibles y obcecados defensores de la normalidad cotidiana. Así, el nombre de Francisco Umbral provocaría semejantes reacciones en cadena. Sin embargo, la prosa mordaz, ruda y desenvuelta de Umbral – que nunca deja indiferente a nadie- nos descubre una concepción del Madrid capitalino a finales de los noventa harto alejada de los pudibundos requilorios periodísticos y timoratas adhesiones al credo partidista promulgadas por nuestras eminentes plumas dominicales. Si nos adentrásemos en los arcanos de este universo umbraliano, de rondón y como si de un mirífico maná se tratase, nos daríamos de bruces con la descripción de un paisaje político-social sobremanera desconcertante e incapaz de solaparse a nuestra imagen concertada de la realidad española. Una realidad enquistada en el imaginario colectivo difundido y manipulado con la perita aquiescencia de los medios de comunicación oficiales. Con Umbral, lo negro se vuelve blanco, las noches se convierten en días y la izquierdas se vuelve derechas o, al contrario, las derechas se vuelven izquierdas. Así, gracias a la pluma encalabrinada de Umbral y el inigualable cacumen del gran literato gallego Valle-Inclán me propongo inaugurar el ciclo El Ruedo Ibérico, cuya primera serie estará compuesta de tres artículos “La Diputambre”, “La Mayoría Silenciosa” “Pan y Circo”, tan sólo con la pretensión añadida de ofrecer al lector un panorama remozado de la realidad cotidiana en nuestro país.

Don Francisco Umbral, movido por el prurito taxonómico propio del buen zoólogo escrutaba atento la realidad madrileña hasta el extremo de llegar a cerciorarse, para su asombro, de la inusitada aparición de una nueva especie animal que, en un brevísimo lapso de tiempo, supo adaptarse a las condiciones ambientales de la Península y convirtió el Parlamento en un hábitat propicio para desplegarse en toda su potencialidad biológica. Una especie que - por utilizar la expresión del inolvidable Félix Rodriguez de la Fuente- procedente de la “España profunda” había conseguido llegar hasta Madrid sin apenas levantar sospechas. Umbral se las vería, pues, con la denominada Diputambre.
Ataviados con elegantes corbatas, lustrosos zapatones, deslumbrantes maletines de cuero e impecables trajecitos adquiridos verbigracia la desinteresada munificencia de algún rumboso mecenas de la construcción en alguna tienda con rótulos franceses o italianos, aquellos flameantes hombres y mujeres son los encargados de salvaguardar el bienestar del estado español y lidiar con las achacosas acometidas de una economía en horas bajas. Aunque, bien pensado, tantas zarandajas y oropeles, viajes alrededor del mundo, chalets a la orilla de la playa y ajetreo oficial de sus cargos: cenas, inauguraciones, correrías con el presidente del Tribunal Autonómico, el Fiscal General, el gerente de afamadas firmas hoteleras, bancarias o financieras , no encaja con el paupérrimo estado de sus cuentas bancarias. Cada uno de estos pobres hombres y mujeres, subyugados en el muladar de una próspera miseria, andan hechos unos azacanes dedicados en cuerpo y alma al siempre complicado manejo de los asuntos públicos. Bienhechores de la humanidad, emprenden sus tareas con tal irreprochable abnegación que deberíamos estar sumamente agradecidos a la historia por habernos brindado semejantes gracias divinas nunca jamás atestiguadas desde la parentela de los reyes católicos hasta los últimos días de Azaña. Valedores de dotes cuasi sobrehumanas, estos “buenos conocedores de las cocinas regionales” – escribía Umbral- acuden ceremoniosamente a sus escaños donde se enzarzan en agrias disputas, se desgañitan deslumbrando al hemiciclo con ardorosas soflamas dignas del propio Cicerón, componen lúcidos palimpsestos y desgranan pomposas catilinarias. Tanta dedicación conlleva su contrapartida, claro está, en la afectada muestra de cansancio crónico atisbado entre algunas de estas grandilocuentes lumbreras. Tales indisposiciones crónicas, fomentadas a tenor del cansancio acumulado y su conspicuo sentido de la responsabilidad pública, acaban por desgastar su inquebrantable voluntad, dando pie a situaciones del todo inesperadas, o más bien, sorprendentes.
A veces, no sólo es la fatiga - que sin duda llevaría al señor Zaplana a tildar de ridículas las indumentarias tradicionales embozadas por las campesinas mozambiqueñas-, sino también la imprudencia ante un micrófono abierto en plena sesión o las conversaciones telefónicas grabadas por algún juez intrometido. En estos derroteros otra vez encontramos al señor Zaplana deleitándonos, para estupor general, con una montaraz conversación telefónica registrada a raíz del sumario judicial abierto para continuar las investigaciones iniciadas por el Caso Nereida, donde confesaba sin tapujos “Yo estoy en política para forrarme” Bien es sabido que Eduardo Zaplana bromeaba, porque este hombre es muy solaz y la chanza no fue más que un “desliz” sin importancia. Además si medio planeta se conmueve para rendir el último adiós a un pederasta sodomizador como Michel Jackson porque no vamos nosotros a perdonar al bueno de don Eduardo. En fin, todo olvidado, errare humanum est y dejemos tranquilo al devoto don Eduardo copando su escaño en el Parlamento y adorando a la Virgen de la Macarena o la Fuensanta. Tampoco pequemos de ingenuos y creamos que entre la Diputambre sólo se las gasta Zaplana. Asimismo podríamos sacar a colación una entrevista radiofónica del actual ministro de cultura donde aquél declarase sin ningún pudor que “en las altas cumbres del pensamiento - de las que el mismo participa- se cita hasta en alemán”. A este último, aquello se le escaparía como a quien desvaría en sueños porque todos damos por sentado que semejantes disquisiciones nunca serían pronunciadas en las “altas esferas del pensamiento”. Imaginemos, por un instante, el caso contrario: al ministro de cultura alemán proclamar “en las altas esferas del pensamiento citamos hasta en español”. Quizás el entrevistador perfilase una sonrisa indolente o, por decoro, guardase silencio. Si nuestro eminente ministro, en lugar de inferir tales patochadas, se hubiera arrancado súbitamente al recitado de la Biblia en arameo, la Ilíada en griego clásico o el Maharabata en sánscrito, entonces no nos quedaría más remedio que quitarnos el sombrero y acompañar el gesto de un sincero “chapó”. Pero de nuevo seamos benevolentes y otorguemos al señor Gabilondo y la Diputambre nuestro voto de confianza. Aquél será un dechado de virtudes y sus palabras fueron el fruto de un despiste parejo a la desabrida peineta del ex-presidente Aznar ante la insistente alharaca de un grupo de jóvenes alborotadores. Y es que “manda huevos”, como dejaría suscrito Trillo, que un miembro de la Diputambre se deje encrespar por las envestidas del vulgo maleducado. A la sazón, como todos sabemos, la Diputambre se distingue, entre otras muchas cosas, por sus buenas maneras y modales. Por ende, todos nos quedaríamos patidifusos ante la llamativa peineta del rejuvenecido Aznar, el malsonante “hijo de puta” de doña Esperanza Aguirre dirigido a su bienamado alcalde de Madrid o tal vez las exultantes muestras de amistad de Francisco Camps y su mujer en sus animadas conversaciones con El Bigotes, promotor de una extendida trama de corrupción política ¿Cómo conciliar ese lenguaje barriobajero de la Diputambre con sus asépticos discursillos públicos o sus apariciones televisivas? Puestos en vereda podemos llegar a suponer que quizás, una vez despojados del pesado envoltorio público y el ritualizado código parlamentario, la Diputambre se calce las zapatillas de andar por casa y nos deje al descubierto su cara oculta: un rostro privado y escamoteado al público bajo los embriagadores encantos de la etiqueta electoral, porque como bien rezaba la copla
Azules eran los ojos del hombre que me engañó,
Ojos del color del cielo ¡mira tú si fue traición!
Por tanto cabría la posibilidad – por supuesto siempre remota- de considerar que aquellos ínclitos portadores de la voluntad ciudadana no fueran más que afortunados tartufos, no exentos de buenas aldabas y dotados de muy buenas tablas para desenvolverse, como peces en el agua, dentro del turbio submundo de los asuntos públicos y la política. Pero esto no son más que arrevesadas reflexiones de una calurosa noche de Mayo porque yo juro y perjuro por la presunción de inocencia -no sea que algún malhadado lector me acuse de infamia y prevaricación poniéndome bajo la mirada cautelar de la tuerta Justicia- y abogo además, por la irreprochable catadura moral de le Diputambre porque mientras nuestras dudas sigan sin resolver nada de nada, más valdría, entretanto, seguir a Cicerón - para mantener aún viva siquiera una brizna de esperanza y hacer “como si”- cuando avalaba que el hombre de estado siempre pone al servicio de la ciudadanía todas sus cualidades, usum, et scientam, et studium, esto es, su experiencia, su saber y su celo emprendedor en la resolución de situaciones complicadas.



13 may 2010

CONTAMINACIONES, LA MEMORIA HISTÓRICA Y LA CONSTITUCIÓN:

Aquí os dejo la penultima edición del programa de radio "Contaminaciones".

Contamos con la colaboración de:
-Rosario Tur: Dpto. de Arte, Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas, Área de Derecho Constitucional
-Jordi Barrat: Profesor Titular de Derecho Constitucional de la Universidad de Alicante
-Berta Milán: Educadora Social en Elda
-Virginia Ramírez: Estudiante de Periodismo

Aún cuando la corrupción y el desánimo democrático parecen haberse adueñado de nuestro sistema político, el análisis de las razones de semejante situación sigue por lo general enfrentándose a un último tótem intocable, al parecer portador de todos los valores y virtudes que no encontramos por ningún lado en nuestra democracia: se trata de la Constitución de 1978. Cuestiones como la reforma de la ley electoral, la sucesión masculina en una institución tan peculiar como la monárquica, o la transformación del Senado en una cámara verdaderamente territorial donde se den cita todas las sensibilidades nacionales, han podido corregir la Constitución todavía.

Durante 32 años nos han contado que la transición fue modélica, que la Constitución aprobada en 1978 cerraba las heridas de la Guerra Civil y la crueldad de cuarenta años de represión y miedo. Sin embargo ejercer derechos tan democráticos como reformar la Constitución que el pueblo se dio a si mismo levanta tantas animadversiones como pretender recuperar de una vez para siempre lo que hemos venido en llamar la memoria histórica, acabando con las fosas comunes en las cunetas de tantas carreteras y nuestra propia y odiosa ley de punto y final. Es necesario que quede claro y que seamos contundentes: no se trata de reabrir viejas heridas como afirma la derecha más rancia de este país, se trata de cerrarlas con dignidad por todos aquellos que, como nuestros abuelos, yacen envueltos en cal viva junto a la tapia de algún cementerio.

¿Y Paracuellos, las iglesias quemadas y otras barbaridades republicanas…? Podéis en engañosa correspondencia pensar, no se trata de recuperar una memoria para olvidar otra, se trata de ser ecuánimes, el franquismo magnificó y utilizó los llamados “crímenes de la república” para minimizar los crímenes propios y justificar un orden político ilegal nacido de un golpe de estado y sustentado en la represión política. Para que cicatricen las heridas debemos acordar sobre la historia, y esto pasa por reconocer qué fue lo que realmente paso: y lo que pasó han sido cuarenta años de silencio y manipulación.

Entonces por qué resulta tan complicado incluso hablar sin sobresalto sobre estas cuestiones, probablemente nadie lo ha explicado tan bien como el profesor Viçens Navarro: “Lo que está ocurriendo en España no es “inexplicable”, como se ha escrito. Es muy explicable, pues es consecuencia del enorme dominio de las derechas en el proceso de la Transición inmodélica que determinó una democracia muy incompleta y un bienestar muy insuficiente. Su oposición a conocer el pasado se explica porque el que controla la visión del pasado controla la hegemonía intelectual del presente. Y esto es lo que ocurre en nuestro país.”



12 may 2010

¿El fin de la ingenuidad o el fin de la democracia?


Tal vez sea cierto que Zapatero es el último socialdemócrata del PSOE. Al menos pudo ser así hasta la mañana del 12 de Mayo de 2010. Por supuesto, se trataba de un socialdemócrata liberal y un tanto ingenuo, fiel devoto de los dioses del mercado pero confiado en los márgenes de acción política de la democracia capitalista.

Las charlas con sus homólogos europeos y la definitiva llamada telefónica de su “admirado” Obama (“al teléfono el espíritu del capitalismo”, debió decirle su secretaria a Zapatero) parece que le han hecho entrar en razón. Tal vez aún creyese que la política se hacía para el pueblo, pero le han debido aclarar para quien trabajan, para eso que llaman los mercados y que siguiendo a Eric Toussaint no son otra cosa que:
“los principales dirigentes de las 200 multinacionales más grandes que dominan la economía mundial con la ayuda del G7 y de instituciones tales como el FMI. También actúan el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio”.

Aclarado esto, no deberíamos hablar de las señales de los mercados, si no de las exigencias de la oligarquía financiera mundial.
Una oligarquía financiera, sobre la que se sustenta el sistema económico mundial y todas sus injusticias, que no sólo es culpable de la crisis económica, sino que ha recibido ayudas multimillonarias de todos los estados industrializados (no olvidemos las ayudas que deberían haber animado el crédito y que nunca llegaron a la pequeña y mediana empresa) para evitar que su hundimiento fuese el hundimiento del sistema económico y que ahora pone ese dinero (prestado con un tipo de interés inferior a la inflación) en operaciones especulativas contra el euro y las economías periféricas de la Unión Europea. Sirva un dato para hacernos una ligera idea de las dimensiones de la especulación financiera:
“Cada día circulan en el mundo 3 billones de dólares saltándose las fronteras. Sólo menos del 2 % de esta suma se utiliza directamente en el comercio mundial o en inversiones productivas. Más del 98 % restante se dedica a operaciones especulativas, en especial sobre las monedas, los títulos de la deuda o las materias primas.”

Después de haber castigado a Grecia, el eslabón más débil de la cadena, el efecto disciplinario ha sido casi inmediato. El fin de fiesta del estado del bienestar llega a Europa en forma de un control presupuestario, que en España (donde el estado del bienestar nunca pasó de ser un proyecto) toma forma con el mazazo de la bajada y congelación salarial a los empleados públicos (un 5% de media); La congelación de las pensiones (excluyendo las esqueléticas no contributivas); El fin del carácter retroactivo de las ayudas a la dependencia; El recorte en el gasto farmacéutico (que junto a la gestión privada del servicio público puede ser la antesala del copago); La suspensión del llamado cheque bebe (medida social estrella de Zapatero como lo fue la desgravación de 400 euros); El fin de las jubilaciones parciales y anticipadas (acabando con el único colchón a las traumáticas regulaciones de empleo y cerrando aún más la puerta al empleo joven que se sigue precarizando); Y recortes en inversiones públicas y fondos al desarrollo (hasta ahora únicas políticas económicas de cierto carácter socialdemócrata).

Sin huir de las lógicas capitalistas, estas medidas pueden contentar a “los mercados”, evitar un ataque especulativo y que los intereses de nuestra deuda se disparen, pero cualquier ciudadano puede intuir que precisamente para la economía española serán un lastre social, con las exportaciones paralizadas, el turismo extranjero en descenso y el consumo interno constreñido, el paro, principal problema nacional, seguirá creciendo sin remedio.

Al parecer Zapatero y su gobierno sólo tenían dos opciones adoptar este tipo de medidas por su propia iniciativa o coaccionados por las amenazas de la oligarquía financiera mundial. En cualquier caso resulta evidente la transferencia de la soberanía nacional, no ya hacia una institución supranacional como la Unión Europea (susceptible, al menos, de ser democratizada), sino hacia la oligarquía financiera mundial. He escuchado a políticos y periodistas hablar de una situación de “protectorado económico”, pero no lo hacían escandalizados ante lo que representa el acta de defunción de la democracia sino ante la lentitud o improvisación de Zapatero que ha debido ser el último en enterarse de que si no actuaba por su propia iniciativa lo harían actuar de todos modos.

La aceptación fatalista tanto de estas medidas concretas como de este orden político/económico, no es más que la gran demostración del triunfo de la hegemonía capitalista, pero es un triunfo que muestra claramente que otro mundo no sólo es posible, sino urgentemente necesario so pena de quedar a merced de una oligarquía financiera para quien las personas no son más que anotaciones contables.

De nuevo Eric Toussaint nos pone en la pista de las medidas a emprender y colocar en un horizonte de luchas:
“Se necesita crear una nueva disciplina financiera, expropiar a este sector y ponerlo bajo el control social, gravar con fuertes impuestos a los inversores institucionales que primero provocaron la crisis y después se aprovecharon de ella, auditar y anular las deudas públicas ilegítimas, instaurar una reforma fiscal redistributiva, reducir radicalmente el tiempo de trabajo con el fin de poder contratar masivamente, pero sin disminuir los salarios, etc. En dos palabras, comenzar a poner en marcha un programa anticapitalista.”

8 may 2010

Cést la vie

Quizá la lucha correcta deba comenzar por resistir en nuestro foro interno a las contaminaciones de nuestra cultura, de nuestra propia psicología de animal en lo salvaje que tiene un instinto de supervivencia. La verdadera resistencia es aquella lucha por mantener un corazón puro que busque engendrar la sonrisa y la fraternidad en contra de todos aquellos que por la viciosa búsqueda del poder manipulan a los demás. El miedo, el egoísmo y la codicia son los grandes enemigos del ser humano, por el contrario la naturaleza es devenir porque no podemos poseerla, siempre que intentamos asirla se nos escapa y si tenemos la sensación de haber logrado algo, nos damos cuenta de que no poseemos nada y entonces nuestro yo se dirige a lo siguiente en una carrera imparable que normalmente tiene efectos dañinos para su autor y los que le rodean. Lo pensado aún no es factum por eso lo real es el pensar mismo y el actuar. Ahora bien, si queremos un mundo mejor y un yo mejor debemos actuar bien sin mirar las consecuencias, esto es, sin miedo, sin egoísmo y sin codicia, no buscar recompensa porque la recompensa ya esta ahí, ¿qué puede haber mejor que vivir bien? Lo demás no depende de nosotros. Ansiar poseer algo, sobre todo poder es lo que ofrece un alto nivel social para la mayoría absoluta o suficiente de este planeta, pero hay otros que sabemos ciertamente que se equivocan y luchamos por no caer en sus redes, para todos ellos va dedicada esta canción sátira del siglo XII o XIII conocida como una de las Canciones de Beuren o Carmina Burana, cuyo objeto era hacer crítica de las clases gobernantes, reyes y demás personajes tragicómicos que nunca debieran haber existido.
Lloro por las ofensas de Fortuna
con ojos rebosantes,
porque sus regalos para mí
ella rebeldemente se los lleva.
Verdad es, escrito está,
que la cabeza debe tener cabello
pero frecuentemente sigue
un tiempo de calvicie.

En el trono de Fortuna
yo acostumbraba a sentarme noblemente
con prosperidad
y con flores coronado;
evidentemente mucho prosperé
feliz y afortunado,
ahora me he desplomado de la cima
privado de la gloria.

La rueda de la Fortuna gira;
un hombre es humillado por su caída,
y otro elevado a las alturas.
Todos muy exaltados;
el rey se sienta en la cima,
permítanle evitar la rutina
ya que bajo la rueda leemos
que Hécuba es reina.

30 abr 2010

Crónicas de Notre-Dame

Repican compungidas las campanas de Notre-Dame anunciando la pronta llegada de algún eminente contestatario internacional. Una visita anhelada, en cuanto entretenida, a los ojos de una expectante multitud de hombres, mujeres, niños y turistas arremolinados frente a la fachada de la imponente catedral. En la incertidumbre de la espera, asoman, tras el enrejado que defiende la entrada principal, los santos patriarcas de la Iglesia Ortodoxa bien acompañados por el Nuncio Papal y el obispo de la congregación francesa. Algunos murmullos se confunden entre los allí reunidos, mientras una voz despistada resquebraja el orden natural de la inquieta turbamulta elevando una demanda inquisitiva, “¿qué ocurre?”. Y como si aquello no fuera consigo, el interpelado responde flemático: “esperamos la visita del presidente ruso”.
En efecto, Dimitri Medvdev, presidente en funciones de la Santa Rusia, rinde visita a Francia para clausurar oficialmente la celebración del año franco-ruso y, oficiosamente, afianzar las relaciones económicas entre ambos países con la firma de un acuerdo para la compra de algunos navíos militares a la Armada Francesa. Una visita asimismo anecdótica, si tenemos en cuenta los antecedentes de la capital parisiense, donde tiempo atrás, el arrebatado Enrique III trataría de purgar su alma pecaminosa y enmendar sus ignominiosas faltas encabezando, según recogen las crónicas, abarrotadas procesiones de flagelantes. Desbordado de un fervor religioso, sin parangón en la sucesiva prosapia real, el atormentado soberano no dudaría en mostrar su arrepentimiento azotándose públicamente en compañía de hermosos mancebos, muchachos y espadachines durante aquellas bacanales místicas. Quizá, Dimitri Medvdev desconozca tamañas proezas del monarca francés, aunque, como si estuviese acatando los designios de una burlona “mano invisible”, podría estar conduciendo sus pasos, sin tan siquiera imaginárselo, hacia aquella misma catedral - que antaño oiría complacida las súplicas del último Valois- con la intención de purgar sus alma de enojosos tormentos e incómodos fantasmas - tanto pasados como presente- rondando las habitaciones del Kremlin y perturbando los sueños del presidente ruso.
Las rémoras siempre incómodas de un turbio pasado fraguadas en el imaginario colectivo de una reciclada Nomenklatura. Una remozada oligarquía de poderosos propietarios ahormada durante setenta años con los desafueros soviéticos acuñados bajo la implacable égida de Stalin y sus adláteres. Los ahora mandatarios de la vieja-nueva Rusia, cincelados en la incandescente fragua de este implacable Vulcano, se consuelan, en su fuero interno, añorando viejas glorias pasadas cuando el mundo, cediendo al embrujo del socialismo soviético, depositara sus últimas esperanzas de salvación en la lucha contra los abusos del yugo capitalista, en un régimen que nacería, para colmo de males, ya moribundo y con las horas contadas. Los deseos del paneslavismo, delineados tras años de un asfixiante poder, llegarían a trastocarse, para hombres forjados en el seno del Partido, en los delirios propios de una añosa y destartalada potencia mundial. Las ilusiones de una enorme nación desembocarían, sin más remedio, en una dolorosa odisea que acabaría zozobrando para hundirse estrepitosamente años después con la caída del Muro de Berlín, la descomposición de la Unión Soviética, el fracaso de la Perestroika, la oligarquía yeltsiana, el advenimiento de Putin y la sombra alargada de este último.
Así, a los pecados acontecidos en el pasado, se unirían los tejemanejes de una clase política arrastrando el pesado lastre de la herencia soviética que favorecería la aparición de otros tantos fantasmas presentes. Fantasmas que, a semejanza de aquel obsesionado funcionario descrito por Nicolai Gógol en su relato El Capote, también cabria la posibilidad de tildar, simple y llanamente, como mordaces ironías o sarcásticas venganzas del Destino. Sin duda, Dimitri Medvdev y sus taimados antecesores - ahora férreos aliados del capital mundial-, vislumbraron, tras una agorera revelación o inesperada epifanía, los tentadores beneficios y francas concesiones dimanados de una simple adhesión al credo capitalista, asegurándose, de esta forma, el ubérrimo regocijo o bienestar de sus bolsillos y cuentas bancarias en alguna sucursal de Suiza o las islas Caimán. Así, la Santa Rusia, llevada por aquellos mismos hombres que antaño copaban los asientos del Partido, daría completamente la vuelta a la tortilla para acabar vendiendo su alma al diablo y predicar, como versados buhoneros, las balsámicas promesas del credo neoliberal. Una Rusia desamparada - caída en las despiadadas garras de Bancos y Multinacionales al socaire del F.M.I y la O.M.C- que sólo se contenta, sumida por igual a la estrecha vigilancia de un poder tentacular, con exhibir, sin ningún pudor, el grotesco disfraz de una vetusta y arrebañada Rusia, consumida en las llamas del dantesco infierno capitalista y arrojada como un despojo putrefacto en medio del desierto o abandonada como un moribundo desangrándose a causa de las heridas infringidas por los nuevos amos del mundo. Allí, donde el mariscal Potemkin elevara sus esperpénticas aldeas de cartón-piedra, la vieja-nueva Rusia se pavonea al igual que esas madamas parisienses engalanadas con llamativos abrigos de piel, pero calzando desgastadas zapatillas de andar por casa. Un fastuoso trampantojo tambaleándose como un gigante con los pies de barro.
De aquel tiempo a esta parte ha llovido sobre mojado y la Santa Rusia, también se ha visto mancillada y salpicada por vergonzantes escándalos que han puesto con la mosca detrás de la oreja a buena parte de la opinión pública – me refiero al asesinato de la periodista Anna Politkovskaya- o peliagudos affaires relativos a una desastrosa política exterior, -la reciente guerra en Georgia, la invasión afgana, los constantes enfrentamientos con la milicias chechenas o sus supuestas implicaciones en el envenenamiento del candidato a futuro presidente ucraniano Viktor Yushchenko- fruto de un poder aún convaleciente de su abortada hegemonía en Europa oriental. Mas, cauterizadas las heridas abiertas por el achacoso socialismo soviético, – eliminado en derecho aunque no de facto- no por ello, la vieja-nueva Rusia se ha visto inmediatamente desprendida de aquellas mismas faltas, tropiezos y devaneos acometidos en el extinto territorio soviético. Bajo el marbete de una Rusia renegando de la hoz y el martillo en beneficio del mirifico estandarte tricolor, muchos podrían llegar a manifestar una sopesada admiración o ponderado asombro ante una tan maravillosa regeneración. Sin embargo, como bien me apuntaba un conocido mío días atrás, “no todo lo que reluce es oro” y difícil sería atribuir semejante lavado de cara - más bien centrifugado- al mesiánico advenimiento del nuevo régimen democrático conchabado con la doctrina neoliberal: tan sólo diferentes máscaras para el mismo rostro. Hay quienes nunca dejarán de alabar los retruécanos y alquímicas panaceas del Occidente democrático para propagar, sin ningún reparo o remordimientos, una imagen oficializada donde imperan valores tales como virtud, honestidad, transparencia y un sinfín de adjetivos afines. Sin embargo, se imponen los “peros” cuando alargamos la vista no mucho más allá del escaparate europeo. - sin pensar qué sucederá en países como Rumania o Lituania pertenecientes a la Unión Europea- ¿Quién podría argumentar lo contrario teniendo en cuenta casos tan recientes como los de China e Irán? ¿Acaso las contradicciones y confusiones del populismo o socialismo venezolano junto con su nefasto manejo de los recursos petrolíferos son un ejemplo de valores democráticos? ¿Tal vez las invasiones de Irak y Afganistán? ¿O bien los incesantes casos de corrupción en España e Italia? Cualesquiera esfuerzos por adecuar la alianza entre neoliberalismo, democracia y valores promulgados en el cínico Occidente están, de antemano, abocados al fracaso.
Al auspicio de tales elucubraciones un cuervo sobrevuela la catedral de Notre-Dame mezclando sus graznidos con los insistentes tañidos del campanario. La espera se eterniza y, mientras los poderes seculares y castrenses se funden en una animada conversación, un grupo de gendarmes se las apaña para hacer circular a unos cuantos viandantes petrificados en medio de la calzadas mientras contemplan aquel despampanante espectáculo; aquella pompa y boato dispuestos para recibir sin más preámbulos al presidente ruso. Allez-y! Il faut rouler! – vociferan los desmemoriados gendarmes cuando se les responde con la renombrada "politesse" francesa- A falta de una respuesta concisa, fruncen el ceño y muestran los dientes. Nada sorprendente habida cuenta que estamos esperando la llegada de un importante representante del capitalismo moderno.
Una larga hilera de automóviles hace su memorable entrada en la plaza. Comienza el ajetreo de cámaras y objetivos fotográficos cuando un hombre de mediana estatura, - arropado tras una muralla de fornidos guardaespaldas- semblante grave y mirada adusta abandona el vehículo, posa los pies en la tierra, comienza a caminar con aplomo y se adentra, sin más dilación, en la catedral. Tan sólo duraría unos segundos aquella fantasmagórica aparición; suficiente para captar la ansiada instantánea, pero demasiado breve para Dimitri Medvdev que olvidaría brindar a los allí reunidos con la gratificante satisfacción del saludo, el leve gesto de una mano extendida o tal vez la sonrisa de circunstancia.





29 abr 2010

CONTAMINACIONES Y EL CAPITALISMO


Os dejo aquí el programa de radio "Contaminaciones" del 28 de Abril dedicado al capitalismo, habrá una segunda parte...

Colaboraron con nosotros:
-Jose Antonio Trigueros: Decano de Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de Elche.
-Manuela Cantó: Profesora titular de Antropología Social en la Universidad de Sevilla.
-Javier Martínez: Estudiante de periodismo.

Un volcán islandés entró en erupción y los cielos de Europa se ennegrecieron colapsando por unos días el flujo de personas y, sobre todo, de capitales. Recurrir a una metáfora ecologista y decir que esto es una queja de la tierra que brama por lo que le hacemos, es un ejercicio de literatura barata que le resta a la prosa y a la metáfora toda su potencialidad transformativa. Decir, por ejemplo, que la nube de ceniza islandesa ha mostrado que el desarrollo capitalista tiene los pies de barro porque el colapso aéreo tendrá consecuencias negativas para la recuperación económica, es una redundancia. Nadie duda ya de que los fundamentos del capitalismo son cortoplacistas y autodestructivos, y de que cualquier ocasión es buena para ir justificando futuros recortes salariales o expedientes de regulación de empleo.

Sin embargo, lo que más nos llama la atención es que ningún medio de incomunicación, ni ninguno de esos tertulianos que hablan de todo porque de nada saben, hayan señalado que el volcán nos da la oportunidad de escuchar al propio capital hablando sobre la amoralidad sobre la que asienta.

No. La imagen del volcán no es ni una queja de la Tierra por lo que le hacemos al medioambiente, ni tampoco es un símbolo de la putrefacción de ese decadente orden de cosas que mantenemos con nuestras prácticas diarias y silencios perpetuos. Estas metáforas tan sencillas solo muestran el uso ideológico que del poder transformador del lenguajes hacen los editorialistas metidos a literatos del régimen. La erupción del volcán es una ocasión irrepetible para que aquellos que todavía dudan, escuchen qué somos todos los que habitamos este planeta para los representantes del capital.

Hace unos días el presidente del grupo Globalia -al que pertenece la aerolínea Air Europa-, un ciudadano llamado Juan José Hidalgo, se quejaba de que Eurocontrol hubiera “extralimitado los sistemas de seguridad” porque esto había supuesto la pérdida no sé cuántos miles de millones de euros. Y es que, afirmó, “cuando esta gente toma las decisiones no les duele el bolsillo”. Terrible frase que destapa todo el hedor que ocultan los consejos de dirección de las grandes corporaciones y multinacionales.

Y ninguno de los voceros de los grupos de comunicación ha dicho esta boca es mía ante tal barbaridad. Porque para hablar del volcán es más fácil recurrir al lugar común de las metáforas que nos aletargan, que ahondar en el poder transformador de la poesía y hablar de las prácticas capitalistas en relación con azufre, hediondez, toxicidad o cenizas.

Que no se preocupen los muchos ciudadanos Hidalgos por los gastos que les haya podido acarrear a tantos miles de ciudadanos el retraso en sus vuelos. Sé que lo han pagado con gusto porque aprecian más sus vidas que llegar a tiempo a ninguna parte.

Que no se preocupen estos ciudadanos Hidalgos que desde sus amorales presidencias apuestan con vidas ajenas en el casino financiero global a que los aviones no se van a caer. ¡¡Qué lindo concepto de seguridad tienen y a lo que lo aplican!!; seguridad para el capital y sus beneficios; seguridad para las inversiones y especulaciones; seguridad, en fin, para mantener la administración de este orden de cosas que llamamos capitalismo.

Hoy es 28 de abril. Tal día como hoy pero en el revolucionario año de 1789, la tripulación del Bounty, navío de la armada británica, se rebela contra la autoridad del capitán Bligh porque, en habiendo disfrutado durante cinco meses de las bonanzas del ritmo de vida más relajado y placentero, deciden quedarse en Tahití. También un 28 de abril, pero de 1945 y cuando ya la II-GM tocaba a su fin, algunos italianos fusilaron en Giulino di Mezzegra al dictador fascista Benito Mussolini y a su amante Clara Petacci.

No sé, pero más allá de los fáciles recursos literarios, lo verdaderamente importante que nos muestra el volcán islandés es la descarnada naturaleza del capital. Puede que sea hora de cambiar de rumbo, o quizás de capitanes.


14 abr 2010

CONTAMINACIONES Y EL ESPÍRITU REPUBLICANO


Aquí os dejo el especial republicano del programa de radio "Contaminaciones". Con la colaboración de:

-Irene Belmonte: Profesora del Dpto. de Arte, Humanidades y Ciencias Sociales y Jurídicas, Área de Ciencia Política y de la Administración, de la UMH.
-Salvador Fuentes: Socio y trabajador de la Cooperativa de Comercio Justo Ideas y militante del PCE
-Pedro José Acosta: Estudiante de Filosofía y agitador intelectual.
-Anna Maria Poglodek: Licenciada en Lenguas Clásicas.


Desde el 14 de Abril de 1931 hasta el 1 de Abril de 1939 España vivió el periodo republicano más largo de su historia. Se trató posiblemente del experimento más democrático de nuestra historia. La república no sólo supuso la posibilidad de elegir al Jefe del Estado, sino que trató de colmar las ansias de cambio de una sociedad deseosa de participar activamente en política, de hacer política de forma cotidiana, de decidir sobre los asuntos comunes. La II República fue uno de los primeros estados del mundo en reconocer el sufragio universal masculino y femenino, en una sociedad eminentemente rural inició una reforma agraria tan deseada como necesaria, se lanzó a la construcción de escuelas en todo el territorio y adoptó los métodos pedagógicos más avanzados siguiendo el ejemplo de la Institución Libre de enseñanza. Temerosa de unos militares demasiado acostumbrados a decidir en la historia de España, la República inció una reforma y racionalización del ejército, por la misma razón el estado se declaró laico, la enseñanza dejó de estar en manos de la iglesia y la religión fue desterrada del ámbito político. Pero esto ocurrió en una sociedad totalmente polarizada, dividida, separada por el abismo de las dos Españas magistralmente evocadas por Antonio Machado, la legalidad republicana fue rota por un golpe de estado que degeneró en sangrienta Guerra Civil y cuarenta años de oscurantismo franquista del que por lo visto aún no nos hemos recuperado.

8 abr 2010

¿LA CIENCIA INCUESTIONABLE?


Ciencia, paciencia, conciencia. O sin ella.

Vivimos en el mundo inmersos en un tiempo de verdades irrefutables, como todos. Con miedos, anhelos y melancolías propios del rastro que dejan nuestros días, y que dejaron los de nuestros ancestros; días tenues, pasajeros, empapados de recuerdos y chorreando proyecciones deseadas, temidas, esperadas.

La ciencia no es capaz de medir más allá de lo que cree conocer, por tanto su conocimiento no puede ser total, y si no es total, es parcial, de forma que condicionará, como cualquier otra creencia de tipo mítico-religiosa, la forma de entender el mundo sin aproximarse a la VERDAD. Y como las demás creencias verá la propia como la auténtica, la verdaderamente REAL. Cierto es que la ciencia comenzó en el Paleolítico, o antes, con la aparición del Homo sapiens o con los primeros organismos básicos; o incluso antes, a la luz de no se sabe qué oscuridad traspasada por sabe quién qué. ¿Qué, cómo, por qué?

Por ello mismo, al escapársenos de la mano el verdadero CONOCIMIENTO, eso inalcanzable por cuanta inmensidad desbordada a sí misma, aquello por cuanto que es un concepto, una idea también abstracta dentro de una insignificancia que lo anula (1 / \infty = 0 , basándonos en un lenguaje científico), no puede hacer sino que esa verdad aplicable a su entorno más próximo (sin tener en cuenta que esa proximidad queda reducida a la nada, en dimensiones impensables, pues si fueran pensables bien se hubiera podido alcanzar el CONOCIMIENTO, y entonces…¿acaso no seríamos eternos?) esté únicamente fijando su atención en el plano de la realidad que puede llegar a creer comprender.

Los médicos, los arquitectos, aplican su conocimiento específico, que les permite anticipar resultados, producto de la aceleración de la tecnología, vista ésta como enmarcada en un proceso de acumulación (atendiendo en este caso a las ciencias, incluida la histórica). En cualquier caso, la medicina, la arquitectura, no son más que remedios a una desventura venturosa de inicios hipotéticos. Es cierto que cada persona, en sí misma y para lo que su ego como ser humano le permite, ha llegado a controlar los fenómenos naturales de forma importante: experimenta, ensayo y error abren la senda de nuevas explicaciones comprobadas racionalmente.

Ansia de conocer, la creatividad: atributos humanos. Yo no reniego tajantemente de la ciencia, pero sí creo que debiera subestimársela en mayor grado, en cuanto conocimiento parcial ,dada la efimeridad de nuestros días, de nuestra historia, de nuestra percepción.

De cualquier modo, no se tratará de entrar a analizar los valores adjuntos a ese conocimiento incompleto dentro de un CONOCIMIENTO desconocido, sino de mostrar una postura crítica con respecto a la presunta irrefutabilidad de la ciencia; hay que tener en cuenta que una vez demostrada su endeblez, los valores se amontonarán sin remedio sobre sus futuros escombros. En cualquier caso…¿La ciencia imparcial?¿No sabe lo que se debe hacer con su conocimiento? Ciertas soluciones son claras, lógicas: si no las tomas, eres un loco, desviado, un hereje que no va a misa los domingos y a causa del cual sólo el cura sabe cuán pecadoras viven en el pueblo. Claro está que con ella se pueden construir bombas atómicas, y hospitales: vida y muerte se entrecruzan, dialogando conceptos desterrados, deshumanizados, desconocidos. Sólo el poder activa con la ciencia el mecanismo de destrucción, o creación. Quizás los artefactos del Paleolítico Superior no fueran detentados por ningún tipo de élite, y la Iglesia quemara más que el sol cuando Copérnico soñó despierto: pero 4 · 6 = 24, como los millones de pesos que gana al año el presidente de Bimbo. Las matemáticas como forma de medir, y de contar: talones, galones, platones; los árboles son verdes, y si no acudiremos al oftalmólogo.

Está comprobada una gripe, y la remediamos sin problemas. Sentimos dolor, y placer, lo que nos recuerda que estamos vivos, y que esa vida(de significado profundo improbable) es exigua (esto es una valoración mía). Evitar el dolor, encontrar el placer: estos mismos conceptos, desgranados, pueden constituirlo todo para nosotros, o para nuestros ancestros; incluso se podrían establecer paralelismos con el resto de seres vivos. Diagnosticamos enfermedades, hacemos operaciones quirúrgicas y nuestros (sus) laboratorios proceden a la fabricación en masa de medicamentos de eficacia probada: una muestra que nos convence, dadas las estructuras cognitivas que poseemos, como nos hubiera convencido un rito de los Azande (irremediablemente ,todos/as mortales).

Pero que nos convenza (la esperanza de vida ha aumentado) o no (la cantidad de tiempo libre ha disminuido) ,no deja de ser algo que está por debajo de aspiraciones realmente serias y superiores (quizás no se vea de la misma manera si se disponen a hacernos un trasplante de corazón, porque sólo nos tenemos a nosotros/as, y generalmente dan miedo los precipicios abismales, pero aún así nuestro tránsito viene a ser el producto de especulaciones que se especulan a sí mismas). Quizás aspiraciones tan borrosas que sólo se podrían vislumbrar ciertos matices, destellos embarrados, pues es posible que nuestra limitación como seres humanos nos impida argüir bases realmente sólidas de nada. No por ello desechables; mucho menos irrefutables. Algo distinto es que, admitiéndonos personas, animales, y dado nuestro contexto histórico concreto y nuestra cultura, pensemos que la ciencia es un conocimiento objetivo: los planetas se mueven, tenemos sismógrafos y predecimos desastres naturales. Este tipo de conocimiento alarga nuestra supervivencia (vivimos más) y, paradójicamente, acelera nuestra destrucción (viviremos menos); también da estabilidad y significado a nuestra vida, a nuestra sociedad, a nuestro mundo.

Aceptamos la gravedad, y la electricidad ilumina nuestras noches más insomnes. Nada más, y nada menos: pero nada más. Morir con certezas no es más que morir sin ellas. Vida y muerte de nuevo entretejidas en un mundo de significaciones: universos simbólicos galopando por consciencias, huérfanas en cuanto que consciencias. Es muerte, y para cada persona lo es todo; para su sociedad es quizás importante; para el universo, incluso reseñable; para la VERDAD, que implica el CONOCIMIENTO, no es nada. Sobre esa base, todo conocimiento especulativo podría ser defendido con la misma intensidad: unos pensamientos podrán volar en un robusto Boeing 747 y otros sobre suaves alas de mariposa despistada. Lo cierto es que no es importante, como mucho será diferente, antes de dejar de ser (al menos como hasta el momento) lo que no quiere decir que yo, siendo consciente de eso, tenga o deje de tener una postura crítica utilizando parámetros mentales, dada mi sumersión en la civilización actual y utilizando los mecanismos que tanto mi cultura como mi condición de ser humano me brindan.

¿Será inevitable, pues, que teniendo el telencéfalo superior altamente desarrollado no podamos cuestionar ciertas verdades objetivas establecidas científicamente?¿Es cierto el desencantamiento del mundo? Dejemos de buscar, ya encontramos la gruta: tras ella, los tesoros: tan inmensos como inabarcables, tan diminutos que resultan imperceptibles. El encantamiento sigue, por cuanto autoexploración inacabada, por cuanto humanos potencialmente limitados. Mandamos(mandan) satélites a navegar las olas del espacio, y el universo se expande, dicen , cual paleta derretida. Me muevo en camión, y tengo verduras transgénicas en el refrigerados; también me sacaron dos muelas del juicio sin dolor. Pero no es más que eso posibilidades (antes remotas, impensables) explotadas en nuestra interpretación de la realidad, bajo nuestra percepción: la ciencia del tigre no es menor, ni mayor: “venceréis, pero no convenceréis”, comentaba con sus sables afilados.


¿Y después de la ciencia qué? ¿La CIENCIA? ¿La blablebli? ¿El estruendo? Lo único que está claro es la noche. Hasta entonces, aceptaremos impávidos su hegemonía, dóciles, cautivos, y aferrados a su emergente tronco, que fluye por las embravecidas aguas arrojadas por el río del devenir; un río de momentos dulces y tiernos, inquietantes y salvajemente esperanzados.

En definitiva, creo en la ciencia en cuanto aplicable a nuestra realidad en la mayoría de los casos, pero no creo que de sus fenómenos se puedan hacer LEYES, sino leyes, lo que implica una subjetividad tal que lo encuadra, panópticamente, en el conjunto de las demás explicaciones de carácter no empírico, aplicables sólo a lo que creemos conocer: porque creer conocer es una cosa, y CONOCER es otra diferente.

30 mar 2010

El pensamiento, único; el Estado, inexistente


El Consejo de Ministros ha aprobado hoy limitar la tasa de reposición de vacantes a sólo el 10%, ¿qué quiere decir esto? Muy sencillo, que de cada 100 trabajadores públicos que dejen su puesto por jubilación sólo 10 serán sustituidos por nuevos funcionarios.

Tal vez la noticia haya pasado inadvertida para los lectores de periódicos o los seguidores distraídos de cualquier telediario el mismo día que el Banco de España augura que el paro seguirá creciendo durante 2010 y 2011, contradiciendo así las previsiones del gobierno, y propone, otra vez, un “contrato único” con menor indemnización por despido. Yo la escuché indignado en Radio 5 y tuve que acudir a la Agencia Europa Press para encontrar los datos exactos. A quienes seguro no sorprenderá en absoluto es a los sacrificados opositores que sufrirán optando a una de las poquísimas plazas convocadas para el cuerpo de profesores de secundaria.

Los adalides del liberalismo seguirán predicando las bonanzas de un estado débil que deje todo en manos de la iniciativa privada, mentirán descaradamente al decir que el sector público español es de los mayores y más ineficientes de Europa, ignorando interesadamente que en realidad es uno de los menos abultados, ridículo, de hecho, en comparación con el de los países escandinavos donde, por cierto, el estado del bienestar merece ser llamado así, la productividad por trabajador es muchísimo mayor y el desempleo es infinitamente más reducido.

El pensamiento único no es monolítico, pero tampoco demasiado flexible, el PP y el Banco de España nos muestran sus límites por la derecha, el PSOE por la ¿izquierda?, la receta básica es un estado lo menos intrusivo posible, que deje incluso los servicios públicos bajo gestión privada, eso sí con financiación pública cuando sea necesario y que sólo actúe con fuerza cuando lo requieran los intereses privados, para muestra ahí queda el rescate del sistema financiero.

La reducción del cuerpo de funcionarios inevitablemente acarreará una mayor degradación de los servicios públicos básicos, especialmente de la educación y la sanidad, empujando a las clases medias hacia el sector privado y marginalizando progresivamente el sector público. Cuando dentro de pocos años sea así espero que recordemos a los culpables, los mismos que entre otros muchos desmanes reformaron el mercado laboral, nos metieron en la OTAN o sacaron réditos de la especulación.

24 mar 2010

CONTAMINACIONES Y LA SOSTENIBILIDAD


Aquí os dejo la octava edición del programa de radio "Contaminaciones", dedicada a eso que llaman sostenibilidad y con la colaboración de:

-María Chordá: Voluntaria de la Oficina Ambiental de la UMH
- Antonio Aledo: Profesor de Sociología del Medio Ambiente de la Universidad de Alicante
-Jordi Barrat: Profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Alicante
-Eneko Larrea: Profesor de historia en la Ikastola Amorebieta
-Cristina Soler: Licenciada en sociología y antropología

De un tiempo a esta parte el adjetivo sostenible ha inundado nuestras vidas, políticos y burócratas internacionales hablan sin rubor de desarrollo sostenible mientras comercian con sus cuotas de emisiones de CO2; Directivos y creativos de marketing trabajan para que la ruleta consumista no pare y podamos sentirnos ecologistas e incluso solidarios sin esfuerzos y sin remordimientos de conciencia; Los mismos que miraban para otro lado mientras se perpetraban los mayores asaltos urbanísticos de la historia de España y sacaban réditos de un crecimiento artificial y claramente insostenible juegan con las palabras y aprueban leyes de “economía sostenible”…

Pero como casi siempre la peor parte se queda en la “periferia” del mundo, sequias o inundaciones, suelos y agua contaminados por pesticidas, eliminación de la biodiversidad y dependencia de las grandes multinacionales para acceder a semillas, crisis alimentarias y monocultivos, ahora para producir el biodiesel que debiera calmar nuestra mala conciencia…

Tal vez, desarrollo sostenible sea un oxímoron, lo cierto es que nos enfrentamos al reto de transformar la sociedad antes de llevar al mundo a un punto de no retorno, antes de ser totalmente insostenibles.




19 mar 2010

LECCIONES DE DERECHOS HUMANOS PARA CUBA

Imprescindibles videos realizados por el muy recomendable portal www.cubainformación.tv.
Recomiedo especialmente el último de los videos.

cubainformacion.tv


cubainformacion.tv


cubainformacion.tv

10 mar 2010

CONTAMINACIONES: LA CRISIS Y LOS INMIGRADOS


Pinchando aquí podéis escuchar la nueva edición del programa de radio "Contaminaciones".
Esta vez contamos con la colaboración de:

-Salvador Sánchez (Abogado y agente de la propiedad intelectual)
-Eloy Gómez (Profesor de Antropología en la Universidad de Cantabria)
-Francisco Checa (Profesor de Antropología en la Universidad de Almería. Director del CEMIRI)
-Raúl Cornejo (Estudiante de 5º Periodismo)
-Carmen Martínez (Estudiante de 1º Periodismo)


Los inmigrantes, los extranjeros, los de fuera… los otros se convierten siempre en el chivo expiatorio perfecto cuando comienzan a degradarse las condiciones de vida entre importantes sectores de la población. Los discursos racistas, que nunca dejaron de estar presentes entre nosotros, toman fuerza según empeoran las cifras económicas en un proceso convergente, además, con cierta degradación de los servicios públicos. Mientras tanto nuestra clase política más interesada en desviar la atención sobre las causas reales que en poner soluciones que alterarían los desequilibrios de poder azuzan este discurso y promueven prácticas abiertamente racistas, desde la “mano dura” en la reforma de la ley de extranjería a la expulsión de los sin papeles, pasando por los CIEs (Centros de Internamiento Especiales) o los intentos por dificultar el empadronamiento negando así servicios básicos a los inmigrados.

Los años de bonanza económica tuvieron como activo importante la utilización de los inmigrados como mano de obra barata, en la agricultura, la construcción, los servicios domésticos y de cuidados… Aportando una competitividad económica que ahora se pretende recuperar generalizando una precariedad laboral que los inmigrados conocen perfectamente.

Los mismos bancos que recibieron ayudas multimillonarias para sanear sus cuentas no hacen diferencias entre inmigrados o no a la hora de ejecutar embargos por impago, ¿por qué las hacemos nosotros?..

9 mar 2010

ARTIVISMO


El gran Miguel Brieva nos da una lección de artivismo:

4 mar 2010

Ha nacido La Ventana digital

Compañeros y amigos:
Estamos poniendo en marcha laventanadetorrepacheco.wordpress.com, el blog de IU Torre Pacheco, os animo a que la visitéis, pero sobre todo a que colaboréis. Cualquier información u opinión sobre lo que ocurre en Torre Pacheco y en la región es importante.
Si queréis colaborar pedidme que os mande una invitación.

Sampedro



Entrevista a José Luis Sampedro en Radio Nacional.

Que aproveche. A pesar de Lucas.
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